Las competencias no pueden ser comprendidas como los conocimientos, habilidades y destrezas que apoyen a la solución de problemas porque entonces se está confundiendo con simples habilidades operativas para satisfacer las necesidades empresariales, como muchos maestros dicen: “ahora quieren que preparemos a los estudiantes para obreros o mano de obra barata”.
El sentido de “competencia” va más allá de solo preparar alumnos para satisfacer las necesidades empresariales, entonces la escuela se convierte en un espacio donde se prepara al estudiante para “competir” y “ganar”, cu
ando en realidad debe ser un espacio para preparar al estudiante para “desarrollarse, transformarse y mejorar” con un pensamiento humano y colaborativo; es decir, dejar a un lado el “yo”, el individualismo, la competitividad y dar paso a la colaboración, al “ser competente”, al compartir, al “nosotros” en sociedad.
Es por ello que sigo insistiendo en que la educación es la clave para la transformación y crecimiento del país.
El profesor debe comprender el sentido profundo del enfoque de competencias, porque sino entonces caeríamos en el juego capitalista y consumista, en el juego del poder, donde vale el que más tiene y terminaremos destruyéndonos, como ha pasado en muchas civilizaciones de nuestra historia dentro del mundo.
Pero la transformación debe darse a todos los niveles, la comprensión de la necesidad de un trabajo humano y colaborativo debe de comprenderse sobre todo, por los directivos de las instituciones educativas para que ya dejen a un lado su carrera por “mejores puestos”, por “quedar bien” con las autoridades superiores y preocuparse más por realmente “educar” a sus estudiantes.
También las empresas deben regresar al origen que dio lugar a las organizaciones, donde según el proceso administrativo, la empresa existe para satisfacer las “necesidades” de una sociedad, y por ende, las necesidades de sus empleados; este punto también se ha perdido de vista: cuando sé que mi trabajo es importante para el desarrollo y crecimiento “del otro” y del “propio” entonces, dejo de competir y “colaboro” en el logro de las metas establecidas, pero actualmente estamos en una guerra sin cuartel donde, como en la selva, sobrevive el más fuerte.
El enfoque de competencias busca, por lo tanto, rescatar el origen mismo de la educación, el sentido real del maestro que no es aquel que se conforma con dar “contenidos”, sino que se preocupa porque su aprendíz logre transformarse y evolucionar para beneficio propio, de la sociedad y de toda la humanidad.
El aprendizaje es el que permite que el individuo se transforme y mejore.
Pero para que el aprendizaje se logre se tienen dos propuestas, trabajar con aprendizajes significativos y aprendizaje situado. ¿Qué significa esto?
Por un lado, se piensa que el aprendizaje significativo es aquel del cual se apropia el estudiante como si existieran aprendizajes no significativos.
Si respetamos la profundidad de lo que es el aprendizaje entonces comprendemos que no hay aprendizajes no significativos, TODOS los aprendizajes SON SIGNIFICATIVOS, pero el nivel de significación dependerá del individuo que se está apropiando de él. Para unos será más significativo que para otros, dependerá de sus estructuras cognitivas, de su estado emocional, del interés que le encuentre al aprendizaje y de las influencias del medio en el que se desenvuelve, por ello, reafirmo “cada cabeza es un mundo”.
De lo anterior se deduce que el aprendizaje situado busca precisamente generar el interés en el alumno por apropiarse del aprendizaje y así se vuelva un aprendizaje significativo de “alto nivel”.
Tampoco debe verse el aprendizaje situado en forma superfici
al, también conlleva un gran trabajo el poder identificar o determinar la situación bajo la cual se trabajará el aprendizaje para que el estudiante tome el interés, se involucre y se logre la aprehensión del conocimiento.
Cuando se logra la aprehensión del conocimiento, entonces genera una transformación en el estudiante que lo lleva a “actuar”, es decir, a la acción que permitirá la toma de decisiones y transformar su entorno logrando así la evolución.
Si cuidamos estos 3 aspectos al elegir y diseñar nuestra estrategia basada en el aprendizaje situado, lograremos el aprendizaje significativo a un nivel muy alto y por ende, podremos desarrollar competencias.
Nada fácil ¿Cierto?
Por todo lo anterior, nos damos cuenta que las competencias tienen una relación directa con el aprendizaje y dependen de ella, ya que el aprendizaje da lugar a la “reflexión” y a la “acción” y la acción y reflexión permite transformar al ser.
Por lo tanto, para lograr las competencias con base en el aprendizaje s
ituado es neceario que el profesor “escuche” a los estudiantes y “responda” lo mejor posible a sus necesidades para que asimilen el mundo en el que viven y puedan con ello transformar su realidad.
La pregunta que surge ahora es: ¿cómo escuchar a 60 alumnos?, la mayoría de los profesores tenemos grupos muy grandes y si a eso unimos la carga horaria completa, estamos hablando de aproximadamente 420 alumnos por semestre, y si además, unimos a esto que la carga horaria por materia es reducida, entonces… ¿Cómo escuchar las necesidades del alumno?... Excelente reto ¿No les parece?.
La tarea del profesor no es trivial como no es trivial el aprendizaje ni el modo de evaluar dicho aprendizaje.
El aprendizaje se ve reflejado en el actuar del estudiante, así que no podemos evaluar el aprendizaje con simples preguntas escritas, habrá que ir más allá, idear formas diferentes y dinámicas para evaluar todo el proceso.
Finalmente, podemos concluir que las competencias son una forma de actuar de manera eficaz frente a situaciones reales con base a saberes (aprendizaje: conocimientos, habilidades, actitudes y valores).
Por lo tanto, el enfoque de competencias se refiere a la educación a lo largo de la vida, es decir, se basa en 4 aspectos: saber, hacer, convivir y ser, esto es el desarrollo integral del ser humano.
Así que compañeros, no estamos para “transmitir” conocimientos, estamos para “apoyar” el desarrollo del estudiante, de manera que él mismo construya su conocimiento con base a una problemática real (aprendizaje situado) que sea factible de resolver (zona de desarrollo próximo) y que vaya acorde a sus intereses (aprendizaje significativo) y por lo mismo, el aprendizaje es un continuo a lo largo de toda la vida.
De hecho, el maestro y el alumno están aprendiendo “juntos” y juntos se están transformando.
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualquiera?
¡Indudablemente que no!
Atte: Nora

Hola preciosa Nora:
ResponderEliminarEs verdad, tenemos que comprender por separado lo que significa aprendizaje y competencias para comprender la necesidad de incorporarlas en la educación de los jóvenes.
¿Estás de acuerdo en que el aprendizaje primero debe ser situado y despertar el interés para volverlo significativo?
"La educación es la clave para la transformación, el aprendizaje permite está transformación"
Un abrazo, Gina.
Hola Gina
ResponderEliminarEfectivamente, estoy de acuerdo que el aprendizaje debe ser situado en primer lugar para poder darle significatividad al aprendizaje.
Gracias por tu comentario
Atte. Nora